jueves, 28 de mayo de 2009

La vida da (y no se tome esto como que hago referencia a un poder superior) a quien tiene demasiado (y no valora ni se preocupa), y los demas, que nos rompemos la espalda por un hueso del festín, nos quedamos con ese hueso de mierda, si tenemos suerte. Será que el capitalismo nos cojió tanto la cabeza desde que nacimos que nos adaptamos a este sistema hasta en lo emocional? No me parece justo. No me parece ni un poco justo. Porque yo, como miembro del "proletariado emocional" me cansé de que los burgueses del amor se queden con todo lo que tanto esfuerzo invertimos en conseguir a sangre y lagrimas.

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